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Odisea en el pasillo de los refrescos: por qué beberse una Coca-Cola Light en pleno 2026 es misión imposible

today13 de mayo de 2026 1

Odisea en el pasillo de los refrescos: por qué beberse una Coca-Cola Light en pleno 2026 es misión imposible
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Odisea en el pasillo de los refrescos: por qué beberse una Coca-Cola Light en pleno 2026 es misión imposible

Odisea en el pasillo de los refrescos: por qué beberse una Coca-Cola Light en pleno 2026 es misión imposible

Cualquier consumidor que haya paseado recientemente por el pasillo de los refrescos en un supermercado se habrá topado con un escenario particular: la palabra «light» (o «diet», dependiendo del país) brilla por su ausencia. En su lugar, una marea de latas y botellas con la «etiqueta zero» domina los estantes. Todo apunta a que la icónica Coca-Cola Light está de capa caída.

Sin embargo, basta con asomarse a las redes sociales para descubrir una pequeña resistencia. Entre los jóvenes de la Generación Z, esta bebida no solo no ha desaparecido, sino que se ha convertido en un auténtico objeto de deseo y en un salvavidas contra el estrés laboral. Y para rizar el rizo, en pleno 2026, abrir una de estas latas se ha vuelto casi un milagro debido a una crisis geopolítica y logística que está asfixiando al mundo. ¿Qué está pasando realmente con la Coca-Cola Light?

El ascenso de la «Zero»

A principios de esta década, la industria dio por muerta a la palabra «dieta». «Ninguna persona de la generación Z quiere estar a dieta en estos días», sentenciaba en 2021 Greg Lyons, directivo de PepsiCo, ilustrando lo que parecía un cambio de mentalidad definitivo en toda la industria. Las corporaciones asumieron que los jóvenes asociaban el término con regímenes estrictos o privaciones, mientras que la denominación «cero» ofrecía un perfil mucho más limpio.

Como resultado, The Coca-Cola Company ha puesto todo su músculo financiero detrás de su variante Zero. Los datos financieros lo confirman: durante el tercer trimestre de 2025, Coca-Cola Zero Sugar experimentó un impresionante crecimiento del 14%. En contraste, la Coca-Cola Light (o Diet Coke) apenas se expandió un 2%, impulsada casi exclusivamente por la demanda en Norteamérica.

A nivel técnico, la diferencia entre ambas no es un mito. Tal y como detalla el medio alemán RND, la Coca-Cola Light original tiene un sabor ligeramente diferente al de la clásica debido a su mezcla específica de edulcorantes artificiales (aspartamo y acesulfamo K) y saborizantes. La Coca-Cola Zero, por el contrario, fue formulada años más tarde con el objetivo explícito de imitar con la mayor fidelidad posible el sabor original de la marca, atrayendo a un público que huía del estigma de los productos «de régimen».

Bienvenidos al «Cigarrillo de nevera»

Pero la cultura de Internet tiene sus propias reglas, y las corporaciones no siempre dictan las tendencias. Lejos de morir como una bebida para la generación boomer, la Coca-Cola Light experimentó un brutal resurgimiento orgánico a partir de 2023. Todo comenzó con tendencias virales que invitaban a «marinar» la lata en la nevera durante días para potenciar sus burbujas, y alcanzó su punto álgido cuando superestrellas como Dua Lipa mostraron en TikTok cómo mezclaban la bebida con jugo de pepinillos y jalapeños.

Este fervor desembocó en un nuevo concepto que ha arrasado en internet: el fridge cigarette (o «cigarrillo de nevera»). Los jóvenes han adoptado el acto de abrir una lata de Coca-Cola Light fría como el equivalente moderno a salir a fumar un cigarrillo. Para la Generación Z, el sonido metálico al abrir la anilla emula la chispa de un mechero. No se trata de nicotina, sino del ritual: una excusa perfecta para levantarse del escritorio, alejarse de la pantalla y reclamar un pequeño descanso en medio de la hiperproductividad moderna. Es un acto de autocuidado disfrazado de rebeldía.

La compañía, por supuesto, no tardó en darse cuenta. Sue Lynne Cha, vicepresidenta de marketing de Coca-Cola, reconoció este renacimiento entre los jóvenes, lo que llevó a la marca a invertir fuertemente en esta renovada popularidad. Lanzaron campañas muy enfocadas en la Generación Z, como «Love language» y «Know The Signs», esta última narrada por la humorista Kristen Wiig, incitando a los trabajadores a tomarse un #DietCokeBreak. Para sostener este momento, la empresa inyectó 18 millones de dólares adicionales en publicidad solo en 2024.

El «Cisne Negro» de 2026

Justo cuando la Coca-Cola Light se coronaba como el símbolo de estatus del descanso laboral, la realidad geopolítica le asestó un golpe letal. En este momento, el mundo se enfrenta a una crisis de materias primas sin precedentes. La Tercera Guerra del Golfo ha bloqueado las principales rutas marítimas de Oriente Medio, una región que concentra casi el 9% de la oferta global de aluminio. Este cuello de botella ha generado un déficit de dos millones de toneladas, disparando los precios y obligando a las fundiciones europeas a declarar situaciones de «fuerza mayor».

¿Cómo afecta esto al «cigarrillo de nevera»? Directamente en la línea de flotación. Sin aluminio, no hay latas. La escasez es tan severa que en regiones como la India —donde la Coca-Cola Light se vende exclusivamente en este formato— la bebida ha desaparecido casi por completo. Según Fortune, los emprendedores indios han capitalizado esta sequía organizando fiestas temáticas clandestinas en las que se cobra entrada y se sortean las codiciadas latas, convirtiendo a la Coca-Cola Light en un auténtico artículo de lujo.

Esta desesperación no es baladí en un país donde, de acuerdo con el Consejo Indio de Investigación Médica, casi el 10% de la población adulta es diabética y depende de opciones sin azúcar para darse un capricho.

Una mezcla efervescente

A este cóctel de escasez logística y fanatismo en redes se suma el eterno debate sobre la salud. Históricamente, las bebidas de cola han estado en el punto de mira médico. Portales especializados como WebMD y Medical News Today advierten constantemente sobre los riesgos asociados a estos refrescos, vinculándolos con la resistencia a la insulina, el aumento de la grasa visceral e incluso argumentando que el pico de dopamina que generan en el cerebro es comparable al de sustancias altamente adictivas.

Con la versión Light, el foco se pone en sus edulcorantes. Un estudio publicado en Cell Metabolism sugiere que el aspartamo podría ser perjudicial para la salud cardiovascular en ratones, aunque la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y otros expertos han mantenido su escepticismo ante dicha metodología, reafirmando que las dosis normales son seguras.

¿Y qué dicen los nuevos consumidores ante este cruce de acusaciones médicas? Que les da exactamente igual. A diferencia de los millennials obsesionados con el bienestar, la Generación Z abraza esta bebida con una actitud casi nihilista, impulsada en parte por una nostalgia de los 2000 que ha resucitado viejos estándares estéticos. Como explicaba Andrea Hernandez, fundadora de la newsletter Snaxshot, a The New York Times, la mentalidad es: «Ah, el aspartamo es malísimo para ti… me da absolutamente igual». Se trata de un vicio asequible, una pequeña transgresión en un mundo lleno de presiones económicas y climáticas.

La trayectoria de la Coca-Cola Light es una de las historias corporativas más irónicas de nuestro tiempo. Nació hace décadas promocionada casi como una herramienta médica y de pérdida de peso para mujeres. Estuvo a punto de ser borrada del mapa corporativo por culpa del envejecimiento de la palabra «dieta» y el arrollador éxito comercial de su hermana, la variante «Zero».

Y sin embargo, hoy, en 2026, la Coca-Cola Light no solo ha sobrevivido a las crisis de reputación del aspartamo, sino que ha mutado en algo mucho mayor. Impulsada por una generación que la ha adoptado como su terapia de descanso diaria y golpeada por una guerra que ha vaciado los suministros mundiales de aluminio, la humilde lata plateada es hoy un lujo escaso. El «cigarrillo de nevera» resiste, demostrando que algunas marcas, sin importar lo mucho que intente esconderlas el mercado, simplemente se niegan a perder su efervescencia.

Imagen | PxHere

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La noticia

Odisea en el pasillo de los refrescos: por qué beberse una Coca-Cola Light en pleno 2026 es misión imposible

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Xataka

por

Alba Otero

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Escrito por Redacción Terra FM

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