TERRA 95.5 FM Las Terrenas | República Dominicana
Las guerras entre generaciones son inevitables, y a todos nos parecen que la nuestra es la buena de verdad, que los que vinieron antes eran unos carcas y los más jóvenes son unos flojos. Los millennials a menudo nos llevamos palos por todas partes, pero ahora la ciencia nos da un puntito a favor, por lo menos si crecimos viendo ‘Dragon Ball‘ en su momento.
El anime lleva ya unas cuantas décadas presentes en nuestras vidas, y en España se puede decir que ya entró por la puerta grande con ‘Heidi’ y ‘Mazinger Z’. Pero no sería hasta la llegada de ‘Dragon Ball’ y otros animes ochenteros que de verdad el anime entró de verdad en nuestra cultura y nuestro día a día. Y, para toda una generación, también influyó en nuestro desarrollo cognitivo y la manera en la que percibimos el mundo.
Según un estudio de la Universidad de Malta, el anime tiene una gran influencia en los jóvenes y su desarrollo ético y moral al enfrentarles desde una edad muy temprana con grandes problemas éticos y filosóficos. A través de series como ‘Code Geass‘ y ‘Death Note‘, tenemos a protagonistas que se salen del marco habitual de un héroe bondadoso, y dan pie a reflexiones tremendamente profundas sobre la naturaleza del bien y el mal.

En concreto, ‘Dragon Ball’ marcó nuestro desarrollo de la empatía. La serie de Akira Toriyama fue el primer contacto para muchos niños con personajes con una moralidad un tanto ambigua, o que se salían de los blancos y negros a los que quizás nos tenían acostumbrados otras series infantiles. Especialmente a través de personajes como Piccolo o Vegeta, quienes comienzan siendo villanos y antagonistas pero poco a poco desvelan su propio punto de vista de las cosas… Y quienes también consiguen redimirse tras darse cuenta de sus errores y su crueldad.
Otro ejemplo ideal es el personaje de Gohan, quien a pesar de tener el potencial para ser el guerrero más fuerte de la Tierra decidió tomar un camino poco convencional para un protagonista y dedicarse a estudiar y estar con su familia. Gohan planteaba otra opción diferente a la que el destino le había marcado, demostrando que nos podíamos salir de los roles preestablecidos y cuestionar el tipo de vida que queremos llevar.

Según esta investigación, las enseñanzas de ‘Dragon Ball’ son el tipo de narrativa compleja ideales para el desarrollo moral, como defiende la teoría de Kohlberg. Y es que dependiendo de las influencias que se reciben de niño, el desarrollo moral de una persona sería más fuerte al tenerse que enfrentar a juicios y razonamientos más complicados. En concreto, respecto a los millennials, el anime habría influido en nuestra forma de razonar, enfrentarnos a contradicciones e incluso en cómo pensamos en el futuro.
Evidentemente, ‘Dragon Ball’ no es la única pieza formativa en este puzzle tan complejo. Pero sí que es una serie que influyó de manera irreversible a una generación en un periodo clave para nuestro desarrollo cognitivo y moral en el que nuestro cerebro (y nuestro corazón) es como una esponja. Fue un primer jarro de agua fría en el que la vida y las batallas no eran tan sencillas, con giros llenos de ambigüedades y mostrando siempre la posibilidad de evolucionar y seguir creciendo.
La fortaleza que enseña ‘Dragon Ball’ no solo se resume en quien pega el puñetazo tan grande. También en la flexibilidad moral que acompañan a sus protagonistas.
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La noticia
Ni las crisis, ni las guerras, ni no tener piso en propiedad. Lo que ha hecho más fuertes a los millennials es ver ‘Dragon Ball’ de pequeños
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Mariló Delgado
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Escrito por Redacción Terra FM
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