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Un marroquí denunció a una inmobiliaria por no enseñarle un piso solo por su origen. Ahora tendrán que pagarle 10.000 euros

today13 de febrero de 2026 1

Un marroquí denunció a una inmobiliaria por no enseñarle un piso solo por su origen. Ahora tendrán que pagarle 10.000 euros
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Un marroquí denunció a una inmobiliaria por no enseñarle un piso solo por su origen. Ahora tendrán que pagarle 10.000 euros

Un marroquí denunció a una inmobiliaria por no enseñarle un piso solo por su origen. Ahora tendrán que pagarle 10.000 euros

La historia sonaba tan rara, tan a ‘excusa improvisada’, que Hamid Hmata decidió hacer un experimento. En enero de 2024, tras ver cómo la enésima inmobiliaria le cerraba la puerta tras enterarse de su origen marroquí, Hamid pidió a un compañero de trabajo que le echase un cable. Su amigo (de nombre español) llamó a la misma agencia preguntando por un piso de Mataró por el que poco antes se había interesado Hamid. No tuvo problema. Le confirmaron que la vivienda estaba disponible, le dieron información y agendaron una cita. Poco antes a Hamid le habían dicho todo lo contrario, que ya estaba alquilada.

La historia podría haberse quedado ahí, pero con lo que no contaba probablemente la agencia es que Hamid lleva tiempo batallando contra la discriminación en el acceso a la vivienda. Ahora aquel episodio de 2024 ha derivado en una sentencia pionera por «racismo inmobiliario».

Una docena de denuncias. Las estadísticas sugieren que Hamid no es (ni mucho menos) el único inmigrante que se encuentra con trabas o directamente racismo al buscar vivienda. Su caso sí es diferente en algo: este hombre de origen marroquí, padre de dos hijos menores y con los ingresos necesarios para pagarse una casa en alquiler, lleva tiempo denunciando el racismo inmobiliario. 

Y lo ha hecho además de una forma activa, clamando contra varias agencias y presentando una docena de denuncias ante el Ayuntamiento de Mataró.

Jakub Zerdzicki Kge6flbfkys Unsplash

«Por ser una persona migrante». Su caso lo reveló hace apenas un mes y medio el Observatorio DESCA, una de las entidades que ha acompañado a Hamid en su peculiar cruzada inmobiliaria. Por entonces la plataforma explicaba que el hombre llevaba cuatro años buscando piso, un largo período durante el que había lidiado con «grandes dificultades». ¿La razón? Todo indica que su origen. 

«Diferentes inmobiliarias, presuntamente, habrían evitado de forma encubierta prestarle sus servicios (enseñarle el piso, valorar su candidatura, gestionar un contrato, etc.) por el hecho de ser una persona migrante», detalla DESCA.

De despacho en despacho. A pesar de su empeño, la mayoría de las reclamaciones presentadas por Hamid no prosperaron. Sus denuncias ante el Consistorio acabaron archivadas y emprendieron un «periplo burocrático» por diferentes organismos, como la Agencia de la Vivienda de Cataluña, la Agencia de Consumo y por último la Oficina de Igualdad de Trato y No-Discriminación. 

Casi todas las denuncias de Hamid acabaron desestimadas, pero el mes pasado DESCA recodaba que había todavía tres expedientes vivos: dos «en fase de procedimiento administrativo» y otro «en fase de diligencias previas».

Y llegó la  gran sorpresa. El siguiente capítulo en la odisea inmobiliaria de Hamid lo hemos conocido ahora. Hace unos días DESCA reveló que la Oficina de Igualdad de Trato y No-Discriminación (OITND) de la Generalitat de Cataluña ha impuesto una sanción de 10.001 euros a una agencia inmobiliaria de Mataró por, asegura la asociación, «un caso de racismo inmobiliario en el acceso al alquiler». El motivo habría sido el episodio con el que arrancamos este artículo.

Mismo piso, diferentes respuestas. En 2024 Hamid se interesó por un apartamento en alquiler, así que contactó con la inmobiliaria que lo llevaba para visitarlo en persona. No pudo. Día y medio después de solicitar la entrevista le dijeron que ya estaba arrendado. La explicación no convenció a Hamid, que pidió a un compañero (en este caso con nombre español) que llamase a la agencia para interesarse por la vivienda en cuestión. Misma agencia, mismo apartamento… diferente respuesta. A él, asegura DESCA, sí le concertaron una cita.

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«Verdad, pero no tiene nada que ver». Decidido a no dejarlo pasar el asunto, Hamid acudió a la visita agendada por su amigo para pedir explicaciones al responsable de la agencia. En concreto quería saber si el problema era que los dueños del piso no querían arrendárselo a una persona de origen marroquí.

«El administración lo llegó a admitir: ‘Eso, eso también es verdad, pero no tiene nada que ver con eso. Está reservado'», revela DESCA. La frase recuerda a la que recibió hace poco también otro marroquí, en este caso de Irún, que buscaba una vivienda. Mosqueado grabó las explicaciones de la responsable de una agencia que le había dado portazo: «El propietario no quiere a nadie de fuera».

Una cifra: 10.001 euros.  La experiencia de Hamid demuestra varias cosas. Para empezar, que probar un episodio de «racismo inmobiliario» no es sencillo (él ha denunciado a una docena de agencias). La segunda, que cuando sí se detecta sale caro. DESCA explica que, en este caso, la OITND ha multado a la agencia con una sanción de 10.001 euros, aunque esa es solo una parte del castigo. Durante un año no podrá recibir ninguna ayuda ni subvenciones públicas, tampoco establecer contratos con la Administración de la Generalitat.

«La resolución de la OITND reconoce que los hechos denunciados consisten en un caso de discriminación en el acceso a la vivienda por motivos étnicos-raciales y/o por origen, que según la Ley 19/200 de igualdad y trato no discriminatorio se trata de una infracción grave», argumenta el observatorio. La norma a la que se refiere la plataforma recoge claramente en su apartado 14.3 que las agencias inmobiliarias y sus clientes «deben respetar» la igualdad y no discriminar.

¿Por qué es importante? Por varias razones. La primera, el carácter pionero de la sanción. Al menos en Cataluña, donde según la cadena RAC1 solo existe un precedente similar. En 2022 el Ayuntamiento de Barcelona reveló que la justicia había ratificado una multa de 90.001 euros que poco antes había impuesto a «un agente de la propiedad inmobiliaria» por «excluir del acceso a la vivienda a un colectivo de personas por razón de su origen». En aquella ocasión el detonante fue un anuncio de un apartamento que solo aceptaba inquilinos españoles.

La multa que acaba de imponer la OITND es interesante por otra razón. Hay estudios que sugieren que el racismo inmobiliario está lejos de ser un fenómeno puntual. En 2025 un estudio de Provivienda alertaba de que «la discriminación en el mercado del alquiler está limitando el acceso a la vivienda de las personas migrantes». Para ser más precisos, señalaba que el 99% de las agencias aceptan «prácticas discriminatorias sugeridas por los propietarios». De hecho Hamid no es el único que ha denunciado las dificultades para acceder a la vivienda.

Imágenes | Jael Rodríguez (Unsplash) y Jakub Żerdzicki (Unsplash)

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La noticia

Un marroquí denunció a una inmobiliaria por no enseñarle un piso solo por su origen. Ahora tendrán que pagarle 10.000 euros

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Carlos Prego

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Escrito por Redacción Terra FM

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